Cuatro criterios para analizar el arte: II. Validez.
En cierta ocasión, me tocó escuchar a un DJ que ya tenía cierto número de canciones en Spotify. Emocionado, platicaba que en la música se tiene que ser perseverante aunque no tengamos muchos seguidores y, eso me pareció un buen consejo. Sin embargo, continuó diciendo que él “tenía que perseverar porque un día dentro de sus canciones le atinaría a un hit y se haría rico”.
¿Por qué hacemos arte? ¿Cuáles son nuestros motivos? ¿Cuál es el fin de nuestro arte?
Es correcto afirmar que nuestros gustos, nuestra cosmovisión y nuestras acciones hablan de quienes somos. En este sentido, nuestro arte tiene que estar impregnado de lo que somos.
El segundo criterio que Francis Schaeffer nos proporciona para analizar el arte es: “Validez”. Con esto se refiere a la originalidad, transparencia y que el artista sea honesto consigo mismo. Puedes ser que el artista tenga que informarse sobre su contexto y, al mismo, tiempo todos somos enseñados e influenciados por alguien. Pero, a la hora de hacer arte tu ser se ve reflejado y, cuando no es así, resta validez a tu realización artística.
Este DJ quizá estaba haciendo sus canciones de acuerdo con sus gustos musicales, pero, no lo hacía con los motivos correctos. Él creaba no por amor al arte, tampoco por aportar algo a la sociedad, y mucho menos comunicar su cosmovisión: lo hacía por dinero. Su esperanza estaba en atinarle a un hit y así ser rico.
En la actualidad podemos diferenciar entre alguien que compone sus canciones de alguien que solamente hace un show, también podemos ver la diferencia entre alguien que actúa en películas que son mero entretenimiento y el actor que busca papeles en películas que hagan pensar a la sociedad, que aporten algo más que horas de distracción.
Podemos decir que está el artista con validez y está el artista comercial. Uno se entrega a la gente con su arte y el otro hace arte para atraer a la gente a él. Francis Schaeffer compara esta validez con la predicación diciendo que unos predican fielmente el evangelio aunque esto cause que tenga menos seguidores, mientras el otro predica, arreglando lo que dice, para obtener fama, dinero, etc.
El arte válido sirve a las personas mientras que el arte comercial busca obtener algo de ellas. Escuchemos más artistas válidos y menos comerciales...

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