Job: mi otra historia.
Cuando empecé a rascarme con este pedazo de teja seguía pensando que duraría solo un poco más para después morir, mi piel se cae a pedazos pero lo que más me causa sufrimiento es el llanto de mi alma. ¿Por qué estoy sufriendo así? Por más que busco en los rincones de mi mente no recuerdo los pecados que me trajeron aquí, durante todos los años de mi vida he servido a Dios con integridad y él me ha bendecido mucho, soy el más rico de toda la región, o lo era… Pero ahora estoy afligido y estas llagas provocan que mis pensamientos se nublen. Sin embargo, sí recuerdo ese oscuro día. El día donde mi corazón empezó a quebrarse. Estaba sentado, contemplando las llanuras bajo la sombra de mi hogar, cuando de pronto vi que un hombre corría hacia mí y detrás de él otro más; también un tercer corredor; y finalmente, uno de los asistentes de mi hijo mayor. El primero en llegar fue Maliq, desesperado detalló el hurto de tod...